Gente querida:
Os contamos por aquí una mala noticia, que llevamos digiriendo un tiempo: Tenemos que cerrar Colombre. O entornar hasta nueva apertura.
Muchos soñábamos con quedarnos para siempre en este singular callejón de la periferia de Triana, que ya la mayoría conoce como Callejón Colombre, echando raíces en este simpático proyecto que une gentes y libros y libros con gente de tardes en noches y de noches en tardes, alejándonos un poco del tiempo, de las máquinas y de los hombres de grises.
Hubiéramos preferido continuar, seguir, perseverar, pero a veces ni el empeño de uno, ni el empuje de tantos, puede lograr lo imposible, lo que ya está escrito. Toca ahora agradecer haber pasado catorce años (desde 2012) disfrutando de la buena suerte de un local casi cedido a la causa perdida de los libros, la poesía y las historias, y que ahora hay que dejar para otros usos y disfrutes ajenos al proyecto inicial.
Desde que empezamos hemos visto aparecer y desaparecer un puñado de espacios similares o parecidos al nuestro, lugares de resistencia, donde detenerse a pensar, reflexionar, conversar, y en todos estos años hemos luchado por la permanencia porque lugares así son también necesarios en el los entramados urbanos. Colombre no ha pretendido ser solo un espacio cultural, sino que ha tratado de ser una especie de refugio donde reconfortarnos, contarnos, y pensar.
Por eso no queremos irnos dando simplemente un portazo, sino más bien usando el altavoz de las redes creadas para pedir ayuda, por si conocéis o podéis recomendarnos alguna posibilidad de encontrar un espacio físico donde trasladarnos. A veces los buenos lugares aparecen así de boca en boca, de corrillo en corrillo.
Buscamos preferiblemente un lugar en Sevilla —si puede ser Triana, mejor—, aunque estamos abierto a cualquier opción que permita mantener viva la llama de Colombre. Es fundamental que pueda albergar la librería y que, al abrigo de los libros, permita realizar actividades culturales. La idea es un alquiler asumible para un proyecto pequeño e independiente como el nuestro.
Nos sirven distintas posibilidades:
1) Locales amplios donde poder reunir la librería, el fondo editorial y el espacio cultural con posibilidad de talleres, presentaciones e incluso algún concierto de los que programamos.
2) Espacios ya en funcionamiento donde puedan compartirse lugar con otros proyectos afines o distintos.
3) Locales cerrados desde hace tiempo, no anunciados en los portales habituales, que quizás puedan reabrirse para una causa como la nuestra, alejada del ruido y la furia de la hostelería.
4) Aliados institucionales o del consistorio que puedan orientarnos hacia opciones reales de alquiler o cesión de espacios municipales.
5) Lugares en uso como pequeños hoteles singulares, grandes oficinas o espacio similares que pudieran transformarse en un nuevo Colombre
6) Espacios infrautilizados —naves, almacenes, tiendas o trastiendas—.
7) Incluso espacios de urgencia (trasteros, sótanos, desvanes, áticos o soberaos) que puedan servir de forma temporal mientras encontramos la ubicación definitiva.
Aprovechamos para daros las gracias una y mil veces a quienes habéis sostenido este proyecto con vuestro apoyo y presencia: asistiendo, comprando libros, trayendo amigos, proponiendo ideas, ayudando en la logística, dando empuje y generando comunidad.
Por último, deciros que estaremos abiertos hasta mediados o finales de junio de este 2026 y que de aquí a esas fechas podremos disfrutar de antepenúltimos, penúltimos y últimos encuentros en Colombre para celebrar estos catorce años.
Os iremos informando. Por lo pronto hoy viernes 8 de mayo estaremos abiertos por la tarde y a las 19:30 presentación del libro, Pueblo de Julio Mariscal, con Pedro Sevilla y Juan F. Sánchez.
¡Abrimos hilo, contadnos y avanti!








